Septiembre 5, 2009

en el monte
hay un ciervo enterrado
con mi foto cosida al vientre
debajo de un árbol
hueco de piedra
que el viento usa de flauta
para llamarlo por mi propio nombre

canciones del día
en que sus ojos se abran
y me arrasen

-sus labios
de manteca salada en mis labios

por cada mano cinco
medialunas de mugre
bajo mis uñas han coagulado luego
de la aventura, de mi visita
al lugar donde
los paréntesis no cierran

taxidermia
curiosa la del nombre:

tras del viento

una estela de pájaros
para iniciar el fuego