Julio 8, 2008

Scarlett

le dije a mi novia

que gustaba de vos

y no me dió ni bola

seguro piensa que lo nuestro es pasajero

pero bien sabemos se equivoca

una fisura líquida
se abre paso
en lo oscuro de la pieza

besos de quiniela
revolotean, luciérnagas sin luz

aquel derrotero amable
fuga de mí en mí
y el continuo
de fuga me hace otra persona
en una constelación de puntos muertos

siempre hacia delante
me dice y firma la multa el policía
parapetado desde siempre
tras una ampolla de pus

eh, paraguayo puto!

Mayo 9, 2008

querido diario

Mayo 6, 2008

Estoy en mi casa nueva, en mi nuevo cuarto, cuyas paredes duplican en altitud a las de mi cuarto anterior, bebiendo una copa de vino, descalzo, la ventana abierta sobre mi hombro derecho, una tenue ráfaga de viento templado a mis espaldas, y estoy, como se dice, lo más pancho; mañana es mi franco, y la perspectiva de tanto tiempo libre acentúa mi bienestar. Comeremos, esta noche, pizza de pre-pizza; regada, si más tarde convenzo a Majo, inclinada por estas horas al fernet, con alguna que otra stellita de la que tanto antojo tengo ahora. Escucho el disco Ventura de Los Hermanos y es casi una prolongación natural, en el plano auditivo, de la Comodidad, así, en mayúsculas, que filtra todos mis sentidos en este instante. Apenas se vaya el papá de Majo (él me convidó este vino tan rico cuya marca desconozco) me armaré y fumaré un porro. Todo esto (a lo cual sumaré youtube) me augura una noche feliz. Pinta linda la vida en San Cristóbal.

Abril 24, 2008

un grano de arena
más un grano de arena
más un grano de arena más
un vientre de arena:
la playa es una herida seca que se abre

en los ojos de la niña
planea una primera versión de sí misma
la sombra y se escurre cual
espejo laxante, cual
caricia lactante
esa gaviota herida
que le surca una vagina al cielo

no hay fuerza en la espuma
residual del agua suficiente
para grabar su nombre, apenas
retrocede aquella
es absorbida por el fuego de la arena

dos latas, un palito, un
pez muerto, musgo,
media bolsa: mugre
en la encía de la playa

Abril 24, 2008

hambriento el charco
con su motivo de seda
negra, abre las fauces
al cielo barrido

nuestras palomas han vuelto enteras
y en mi punta hay sangre
pero su riesgo no es humano

hoy el silencio se ha vuelto amigo
de la broma; contra el charco
me caigo, rompo todo
hágome astilla para clavar sin ser visto el agua
que tranquila me recibe

y yo voy a chuparme
esta teta de alga

arriba
el cielo de pronto se apaga
y aquí podríamos cantarlo
pero recuerda el silencio es un diente
en un vaso de leche

una pluma hincada

¡que escribe!

la  hemorragia de este punto
final

Abril 21, 2008

erecto el pene
como soga en la que pende
un cuerpo

despierta Sandra

sin pudores del tipo “Sida”
los pezones erectos cerca del enchufe

durante la noche
su compañero ha orinado
una mancha bien discreta
sobre la colcha
una virgen ¿de luján?

lamida la barba
por un enjambre de lunas
la sarna misma hecha canción de cuna
prendida al celo de una duda nueva
en un polígono de tiro con la cara envuelta
en gelatina agria de perro, la maestra Sandra
penetra a los chicos con su tiza y se deshace
papel en el agua

Abril 17, 2008

en lo que parece
un manto de brea
resguardo el paladar
al capricho de mi dedo

aquí el misterio de la palabra dicha

o felicidad de un cielo prismado
por la avaricia del canto me ciega

¿Hay el ocaso
cuando la mano se cierra
sobre los ojos sin dudas?

esta porción de feto
vean salirse de su vaina
de carne, fugarse de la madre
y con esa
incursión pequeña en lo real
cambiarle el sexo

soy dos a la vera del labio
y al tacto cicatriz de espera:
un hemisferio de escalera
tirada sobre el nombre llano

federal.jpg

Amén de vía
sapiente el credo
de los corsos presos
en el cielo late un corazón verde que gotea
y se expande una colmena
de veranos ajetreados

Un buen día se le volaron los patos y empezó a matar. La vieja historia: mujeres jóvenes, solteras, una característica física en común. No respondía al típico asesino misántropo de película norteamericana. Recorría, para disimular, la zona de bares de San Telmo y Palermo y se dejaba ver en grupos nutridos, donde se besaba con chicas o varones, el género daba lo mismo, siempre que lo vieran, mientras su verdadero campo de caza era la Web.

Una vez iniciado el proceso, de la ocasional víctima siempre exigía alguna foto, o que tuviera cámara de video incorporada a su PC, para cotejar que coincidían sus rasgos con el patrón que buscaba. Si no tenía garantías abandonaba el trabajo de seducción: no necesitaba nuevas amigas, durante sus correrías distractivas ya se entretenía demasiado. Luego, tarde o temprano, concertaba una cita con aquella mujer que le satisficiera y una vez en su departamento la mataba. El cuerpo lo tiraba en cualquier parte; ya fuera un volquete en plena Capital, cerca de su departamento, o un descampado al costado de la Autopista, todos los lugares le parecían correctos en tanto no implicasen en su conjunto un tipo de orden que la policía pudiera descifrar para prever sus acciones y atraparlo.

Coherente, decidió mantener un blog que relatase todo lo referido a sus asesinatos, porque si de la Web sacaba a sus victimas le parecía correcto que a ella volviesen, hechas relato. Básicamente su serie delictiva consistía en la transmutación de un diálogo (chat) en un monólogo (blog), mediante la anulación de una de las personas involucradas en el proceso comunicativo en manos de la otra. El hecho de que ésta última fuese siempre la misma (él), era necesario para mantener un estilo.

Así, detalló una y otra vez todo el proceso de maduración que siempre tenía como climax un asesinato, pero que en el resto de sus puntos variaba. Transcribía diálogos de Messenger enteros, mails, conversaciones de teléfono; describía la ropa que elegía para sus citas, los pasos que pensaba seguir, los modos de camuflaje, su miedo de que una foto en cuestión fuese trucha; luego narraba, y esto con una pericia de profesional, razón de tantas dudas policiales, los encuentros sexuales con las mujeres, que variaban en intensidad, comodidades y sabores casi en la misma medida que los asesinatos que los sucedían. También le dedicaba un espacio a las vicisitudes posteriores para deshacerse del cuerpo; y a los modos en que los medios recogían sus actos que en un comienzo no supieron atribuir a una sola persona.

Si bien desde el principio, cuando todavía se leía como ficción, el blog fue un éxito de lectores, el suceso fue incomparablemente superior cuando alguien notó que sus relatos se adelantaban a ciertas noticias que los diarios retomaban días después; o sea, que eran ciertos. Los ecos llegaron hasta la policía y los medios mismos, quienes recién a partir de ese momento supieron que tenían entre manos el caso de un único asesino. Investigadores de uno y otro lado se dedicaron a releer todas las entradas del blog en cuestión y armar la serie de las víctimas que antes no relacionaron porque no había un modus operandi en común. Y es que el homicida, este descubrimiento les sonsacó una sonrisa, se reservaba el estilo sólo para sus narraciones.

A partir de esa revelación obtuvieron la primera línea para armar la red que iría a atraparlo. Un joven oficial tuvo la idea, y gracias a ella ascendieron a su inmediato superior. El razonamiento fue el siguiente: si la unidad del asesino se reflejaba en el relato diario de su saga homicida antes que en la saga en sí, acaso habría que buscar un orden no en los puntos en que la acción terminaba, es decir donde abandonaba los cuerpos de su víctimas, sino en aquellos donde la información se subía a la Web. La policía informática se puso a investigar primero el password del administrador del blog y luego desde dónde realizaba éste sus actualizaciones y encontró, coincidente con sus previsiones, que nunca se repetía el mismo IP. Rastreó las computadoras y llegó a distintos locutorios y ciber-cafés, por pura rutina, ya que nadie pensaba obtener una pista de ese modo, tan a posteriori.

Ni falta que les hacía.

En realidad, lo importante había sucedido momentos antes, en el destacamento alguien marcó los puntos donde estaban ubicadas aquellas computadoras y el dibujo emergió clarísimo: sólo le faltaba un punto y hacia allí fue el grueso de las fuerzas policiales. Correspondía a un kiosco que en su interior tenía tres máquinas como ingreso extra. Esperaron tres días. Nada. Acaso la información se había filtrado y por eso el asesino no apareció ni consignó nada durante esos tres días. Al cuarto un chico de unos doce años apareció por el kiosco y con el password del administrador ingresó al blog. Antes de que la policía lo abordara escribió, con fecha 2 de abril: El destino es un gil de mierda.